Friday, February 03, 2006

Una vida de sobrenombres...

Los apodos o sobrenombres siempre han sido mi afición. Creo que no hay nada mejor que un sobrenombre bien puesto, que con solo escucharlo te haces una idea de a quién tienes al frente, o de esos que te dan pudor o incluso pena cuando te enteras que el pobre individuo ha debido cargar con ellos durante toda su vida.

La imaginación siempre quedará corta cuando hablamos de apodos. De todas formas los más ingenuos, pero no por eso menos complicados generalmente se acuñan en la infancia, cuando todavía no se es capaz de pronunciar todo el abecedario y los nombres son el primer obstáculo para tratar de llamar a alguien.

Luego vienen los de la adolescencia, los que muchas veces son crueles y hasta traumáticos, especialmente cuando los apodos tienen que ver con los cambios físicos de esa etapa de crecimiento y te marcan por el resto de la vida.

En adelante, se sucederán los apodos universitarios, los laborales y los de pareja , que aunque generalmente sólo se pronuncian en la intimidad en otras ocasiones la publicidad de los mismos se encarga de desprestigiar o alabar al individuo en cuestión.

Conozco personas muy cercanas que odian los sobrenombres, que los encuentran inútiles y feos. Para mí, en cambio, son necesarios, son una manera de "apropiarme" de quienes me rodean, de relacionarme con las personas que estimo y quiero, de sentirlos parte de mi vida.

También tendría que decir, en honor a mi verdad histórica, que nací en una familia donde nadie se dice por su nombre, donde todos tienen apodos, y cada uno a su vez ha multiplicado esa tradición en sus respectivas familias.

De ahí que es casi una necesidad familiar tener un sobrenombre personal para "casi" todo el mundo que me rodea. Y digo casi porque aunque a veces me esmero por encontrarle un apodo a una persona y no lo logro.

Pero yo tampoco me he salvado de ellos. "Tita", "flaca", "guam", "lolín", "partner", "bernardita pita", "cara de mono" y últimamente incluso "betty" han sido sólo algunos del repertorio de mi vida que me han marcado y que lo siguen haciendo a diario.

El problema es cuando te preguntan cómo nació o se me ocurrió tal o cual sobrenombre. Ahí es cuando te das cuenta que muchos tienen una explicación y hasta una historia, pero que incluso es larga de contar.

Lo cierto es que no imagino una vida sin sobrenombres y me alegra saber que no soy la única loca que tiene un apodo para cada persona, sino que hay muchos más que funcionan con este mismo esquema.

PD: Este post se lo dedico a mi familia: "Orf", "Mon", "Wam" y "Dru"; y a mi gran familia extendida y grandes amigos que si escribiera cada sobrenombre no terminaría nunca.

6 Comments:

At 5:15 PM, Blogger El Hincha said...

jajajajajaja, betty, jajaja, creo que ahora sì que te subiste sola al columpio partner... no te enojes si te saludo así cuando sea el reencuentro!
pye, buenìsimo tema, sí que tienes creatividad, la verdad es que en estos día me falta encontrar un tema así, que notable estuvo!
para que te rías un rato, dejo acá algunos de los apodos que me acompañaron en algún momento y que hy me dan risa... no pondré los obvios
tu partner alguna vez fue el laly ("ayer me encontré a la rata laly", te suena esa canción?) también fui el llavero, el corazones service, el arcarde (hasta el día de hoy...) y no sigo más...

 
At 4:23 AM, Blogger Millarahue said...

Lolín!!!
Notable blog... de verdad me entretengo mucho leyéndote, deberías escribir más seguido... es verdad que los sobrenombres son parte de la vida... yo también tengo varios en cada ámbito de mi vida, y lo peor de todo es que doy vuelta la cara cuando me llaman por ellos... "mona, negra, milli", y otros que me gustan menos están en mi diario vivir... De todos los que he escuchado, creo que lejos el mejor puesto es "año nuevo"...

 
At 12:52 PM, Blogger La Vitamina !! said...

Me sentí como tan identificada con tu post. A ti, "Bernardo", te debo finalmente mi actual sobrenombre. Te cuento que el asunto ya cruzó las fronteras y está totalmente masificado. Millones de veces he tenido que explicar de donde viene el "Lino" y ahí sales tú a colación como la autora intelectual. No es el más bello del mundo pero ya está y asimilado como tal. Es más, te cuento algunas personas por ahí me han conocido primero como Lino y luego como yo misma... Y para qué decir los nombres de tu familia... si hasta yo después terminé por decirle Wam a la Wam...
Besos a la distancia
Tu amiga
LINO

 
At 10:47 AM, Anonymous Anonymous said...

Aprovechando el uso del los "sobrenombres", Supeeeer bueno Tita, alias Flaca, alias WAM, etc..

Que divertido tema y no menos importante, ya que para algunas familias como la nuestra, es parte de nuestra vida familiar como lo indicas.

FELICITACIONES Y MUCHOS BESOS FLAQUI.

 
At 12:52 PM, Anonymous Anonymous said...

Wamio, como no sentirme identificada con este tema que ya esta instituido a fuego en mi... todo tiene su sobrenombre y para que decir la Dru, todo es bautizado una y otra vez por nombres tan peculiares y extravagantes como es por ejemplo un pijama de ella llamado chocolate... no sera mucho peniar la muñeca o ya mas bien fabricarla?
Nada que decir mas que saludarte po wamio y mandarte un beso gordo..
tu hermana

La WAM

 
At 7:31 AM, Blogger Cote said...

Pebbles: (este no te lo habia dicho nadie!!) una monada este articulo. Y no es locura wamio, es simplemente una forma mas "personal" de relacionarnos con los demas, jajajaja.
Un besito enorme
Tu hermana...dru, drudrinis, dridris, monada, chica flyer,cototo, gooorda, bebe, cabra chica...

 

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